Alerta en el súper: ¿qué legumbres enlatadas o congeladas te están engañando?

¿Crees que optar por legumbres enlatadas o congeladas es una opción saludable y práctica? Piensa de nuevo. Una investigación reciente de 60 Millions de Consommateurs ha destapado verdaderas sorpresas en el mercado, revelando que no todos los productos son iguales en términos de calidad nutricional y seguridad alimentaria.

¿Por qué las congeladas superan a las enlatadas?

El estudio, que analizó 30 productos principalmente a base de guisantes, espinacas y zanahorias, puso de manifiesto diferencias significativas entre las opciones congeladas y enlatadas. La clave reside en el proceso de conservación: la congelación rápida, que preserva mejor las vitaminas, especialmente la vitamina C, contrasta con la esterilización a alta temperatura de las conservas, que puede alterar la estructura de las fibras y reducir el valor nutricional. Además, las legumbres enlatadas suelen tener un contenido de sal considerablemente más elevado.

Los resultados, aunque reveladores, no son alarmantes en su totalidad. Las cantidades de residuos de pesticidas detectadas se mantuvieron dentro de los límites europeos, aunque su presencia, a veces en múltiples moléculas por producto, merece atención. En cuanto a nitratos y nitritos, solo algunos productos de espinacas congeladas mostraron trazas mínimas, un fenómeno que los expertos atribuyen a problemas de almacenamiento. El estudio sí puso en evidencia a cuatro productos con puntuaciones muy bajas, como los espárragos trigueros congelados Saint Eloi (Intermarché) o los guisantes y zanahorias enlatados Bonduelle.

Consejos para un consumo más inteligente

Consejos para un consumo más inteligente

La investigación ofrece algunas claves para elegir mejor: priorizar las legumbres congeladas, buscar productos