Pocketbook hudson: un oasis de arte y diseño en el corazón del valle del hudson

Charlap Hyman & Herrero ha vuelto a demostrar su maestría con Pocketbook Hudson, un hotel que redefine el lujo como experiencia sensorial. Olvídate de las fórmulas prefabricadas; este es un escape, un manifiesto de diseño y creatividad enclavado en el corazón del Valle del Hudson.

Un refugio para conspiradores del estilo

El hotel, nacido de una antigua fábrica de sacos de bolsillo, respira un aire de vanguardia gracias a la visión de la arquitectónica Charlap Hyman & Herrero. Cada detalle, desde los sculpturales lámparas que parecen portal a otros mundos hasta los baños de lava esculpida, es una declaración de intenciones. Eckhaus Latta y Colbo aportan un toque de rebeldía y sofisticación, mientras que las tiendas ofrecen una selección curada de marcas como Issey Miyake y Yohji Yamamoto.

Sean Roland, uno de los propietarios, se atreve a decir: "Podemos tenerlo todo aquí". Y lo hace, atrayendo a un elenco de artistas, actores y diseñadores que buscan un espacio donde la inspiración fluya libremente. No es una simple estancia, es un ecosistema creativo.

Más allá de la habitabilidad: el spa baths

Más allá de la habitabilidad: el spa baths

Pero el verdadero secreto de Pocketbook reside en The Baths, su nuevo spa. Este oasis, diseñado por un equipo interno y con influencias de spas icónicos de todo el mundo, es una experiencia que trasciende lo puramente físico. Un espacio de 6.000 metros cuadrados donde la luz y el agua se funden en una danza hipnótica. Tres piscinas, cada una con una temperatura distinta, invitan a la relajación profunda y a la desconexión total. Los taburetes de rubber de Rich Aybar, con su forma orgánica, añaden un toque surrealista. La directora de bienestar, Remy Maelen, explica que "el bienestar es relacional", priorizando la conexión personal y la experiencia individual.

Los días comunitarios, con clases de movimiento y meditaciones sensoriales, demuestran que Pocketbook no solo ofrece lujo, sino también una invitación a la participación y al descubrimiento. La posibilidad de acceder al spa a precios asequibles para los habitantes del Valle del Hudson es una apuesta por la comunidad y la inclusión.

Y, para llevarse un pedacito de este paraíso, Madeleine y Jeanine ofrecen masajes y tratamientos personalizados, acompañados de tinturas naturales y productos locales. La música, lejos de ser genérica, nos transporta a un mundo de sensaciones. Incluso, la sugerencia de un simple ejercicio para aliviar la tensión se convierte en un recordatorio tangible de la experiencia vivida.

La última reflexión: al salir, no llevas contigo solo recuerdos, sino un movimiento, una forma de conectar con el cuerpo y la mente. Pocketbook Hudson no es solo un hotel; es una inversión en uno mismo.