El derby resurgente: ¿adiós al ballet plano?

El zapato de salón, relegado a un segundo plano tras años de dominio, podría ceder su trono. El Derby, con su aire clásico y versátil, ha irrumpido con fuerza en las pasarelas y armarios de la temporada, prometiendo un cambio de aires en el mundo del calzado.

El derby recupera protagonismo: un retorno con historia

El derby recupera protagonismo: un retorno con historia

Desde su popularización en la década de 1920, el zapato Derby ha experimentado altibajos, pero su reciente resurgimiento no es casualidad. La tendencia, que comenzó a gestarse a principios de los 2010 con iconos como Alexa Chung y Kate Moss, se ha consolidado gracias a las últimas colecciones de diseñadores como Ferragamo, JW Anderson y Simone Rocha.

Repetto, la marca francesa de zapatillas de ballet, ha sido una pieza clave en esta revitalización. Originalmente asociada a las bailarinas, la marca, que fue la preferida del cantante Serge Gainsbourg en los años 70, ha sido adoptada por una nueva generación de fashionistas, incluyendo a Lily-Rose Depp y Kaia Gerber.

El Derby, cuyo origen se remonta al siglo XIX y se vincula a figuras como el Earl of Derby o al oficial ruso Gebhard Leberecht von Blücher, ofrece una alternativa más práctica que el ballet plano, pero con una elegancia que supera a la del mocasín. Su diseño, que evoca la silueta del zapato de salón, se presenta ahora en versiones más ajustadas y suaves, como las propuestas de Jacquemus y Lemaire.

La apuesta por el Derby se extiende a grandes firmas como Celine, donde Michael Rider ha reinterpretado el estilo con un toque francés, y a marcas más accesibles como Zara y Proenza Schouler. La clave está en la versatilidad: perfecto para paseos por la ciudad o para un look más relajado, el Derby se adapta a cualquier ocasión.

El zapato blanco, especialmente, evoca una nueva etapa, una frescura que encaja a la perfección con el espíritu primaveral. Wales Bonner, The Row y Church's son solo algunos de los nombres que apuestan por esta tendencia.

El Derby no solo es una cuestión de estética, sino también de confort. Más resistente que el ballet plano, pero con un toque de sofisticación que supera al mocasín, este zapato se presenta como una opción inteligente para quienes buscan estilo y funcionalidad. La industria del calzado, acostumbrada a ciclos de auge y caída, parece haber encontrado en este clásico reinventado un nuevo punto de partida.

El Derby ha demostrado su capacidad para adaptarse a los tiempos, y su regreso a la escena es una prueba de que los diseños atemporales siempre encuentran su momento. La clave, quizás, reside en su capacidad para fusionar tradición y modernidad, creando un calzado que es a la vez elegante y cómodo. Y, al final, la comodidad es una declaración de intenciones.

n