Tarte rustica de poireaux y comté: un placer para toda la familia
Un clásico reconfortante: tarte de poireaux y comté
Como Ana María López, siempre busco recetas que conecten con la vida cotidiana y la familia. Esta tarte rustica, con su combinación de sabores y texturas, es un ejemplo perfecto. Su sencillez la convierte en una opción ideal para una cena sin complicaciones, pero su sabor, ¡es simplemente irresistible! Es un plato que, sin duda, alegrará la mesa y complacerá a todos, incluso a los más exigentes paladares.

¿Por qué esta tarte conquista a todos?
Esta tarte no es solo deliciosa, sino también nutritiva. Los poireaux, con su textura suave y sabor delicado, se complementan a la perfección con el Comté, un queso francés que aporta un toque gourmet y ligeramente afrutado. La pâte feuilletée, crujiente y dorada, es la base ideal para este plato reconfortante. Además, es una excelente manera de introducir más verduras en la dieta de los más pequeños.
Ingredientes (para 4 personas)
- 1 pâte feuilletée en rouleau (o pâte brisée, 230–250 g)
- 2 grosses poireaux (aprox. 400 g), bien lavados y rebanados
- 150 g de Comté + 1 puñado de Comté rallado (aprox. 30 g)
- 150 g de lardons fumés o naturales (opcional para una versión vegetariana)
- 1 puñado de champignons de Paris frescos o en conserva (aprox. 100 g)
- 2 oignons nouveaux, finamente picados
- 1 verre de vin blanc sec (aprox. 100 ml)
- 5 cuillères à soupe de crème épaisse (aprox. 75 ml)
- 1 jaune d’œuf para dorar
- 2 a 3 brins de thym frais
- 1 noisette de beurre doux, sel y poivre du moulin
Preparación paso a paso
- Precalentar el four a 180 °C. Engrasar ligeramente un moule à tarte si es necesario.
- Cortar los poireaux en rodajas y enjuagarlos para quitar la arena. Limpiar los champignons y rebanarlos finamente.
- Sofreír los lardons en una sartén a fuego medio hasta que estén ligeramente dorados. Reservarlos sobre papel absorbente.
- Añadir una noisette de beurre a la misma sartén. Sofreír los poireaux a fuego lento hasta que estén translúcidos y tiernos.
- Incorporar los champignons, los oignons nouveaux y el thym. Salpimentar ligeramente.
- Desglasar con el vin blanc, raspando el fondo de la sartén para obtener los jugos. Dejar reducir unos minutos.
- Verter la crème épaisse y añadir el Comté en bastones. Mezclar y dejar reducir unos minutos.
- Verter la mezcla en el moule à tarte forrado con la pâte feuilletée. Doblar los bordes de la pâte de forma rústica.
- Pincelar los bordes con el jaune d’œuf mezclado con un poco de agua. Espolvorear con Comté rallado y un poco de thym frais.
- Hornear durante 20 a 25 minutos a 180 °C, o hasta que la pâte esté dorada y el queso fundido.
Consejos y variaciones
Para una versión vegetariana, sustituir los lardons por tofu ahumado o chips de berenjena. También se puede usar una crème végétale para aligerar la receta. Si no se encuentra Comté, se puede sustituir por gruyère o beau mimolette.
- Sustitutos del queso: Gruyère, Beau Mimolette
- Truco para mayor consistencia: Batir un huevo con la crème antes de incorporarla.
- Toque de sabor: Añadir una cucharada de mostaza suave a la pâte.
Acompañamiento y conservación
Esta tarte se puede servir con una ensalada de mâche o una ensalada verde aliñada con una vinagrette de cidre. Un vino blanco seco es un excelente acompañamiento. Se puede conservar en el refrigerador durante un máximo de 48 horas. Para recalentar, hornear durante 8 a 10 minutos a 160 °C. También se puede congelar hasta por un mes, siempre bien envuelta.
¡Pruébala hoy mismo!
Esta receta es simple, reconfortante y muy popular entre los más pequeños. El aroma del Comté fundido hará que toda la familia se reúna alrededor de la mesa. Espero que disfruten de esta deliciosa tarte, un pequeño placer para los días más fríos. Es una receta que siempre me recuerda la importancia de compartir momentos especiales en familia.
