El ártico en un espejo de civilización
El Ártico es el canario en jaula que avisa a la humanidad sobre el estado del planeta. Acelera más rápido que cualquier otro lugar del mundo la temperatura, cuatro veces más rápido que en la tierra restante. No es solo un indicador, sino un sistema vital que está desmoronándose.

El reflejo de nuestros errores
Si el Ártico pierde su hielo en verano, como se prevé para mediados de este siglo, los efectos se sentirán en todo el globo. La disminución del hielo polar refleja la impronta de nuestras acciones, la huella de carbono y la explotación sin freno de los recursos naturales.
En la región ártica, incluso los cambios más sutiles tienen consecuencias dramáticas. El derretimiento del hielo expone tierras y mareales a la explotación minera, agricola y de energía, lo que a su vez empeora la contaminación y el cambio climático.
Las imágenes de Mustafah Abdulaziz nos muestran el Ártico como un paisaje de ensueño, pero en realidad es un escenario de catástrofe en gestación. La hambruna, la migración forzada y la muerte de especies emblemáticas están a la espera de que la temperatura cruce el umbral de 2 grados centígrados por sobre la media preindustrial.
