La inclusión en la pasarela retrocede: la representación de tallas grandes se estanca tras tres años
La promesa de una industria de la moda más inclusiva, impulsada por informes como el de Vogue Business, se desvanece. Tras tres años de análisis, la representación de modelos de tallas grandes en las pasarelas, lejos de mejorar, ha experimentado un retroceso significativo, revelando una desconexión entre la imagen que se proyecta y la realidad de las compras.

¿Por qué la inclusión en tallas grandes se estanca?
El informe de Vogue Business revela datos preocupantes. La proporción de modelos de tallas estándar (US 0-4) en la pasarela alcanzó su punto máximo en la última temporada, alcanzando el 97.6%, un aumento de dos puntos porcentuales en tres años. En contraste, la representación de tallas medianas (US 6-12) cayó del 3.8% al 2.1%, mientras que las tallas grandes (US 14+) se han reducido a la mitad, pasando del 0.6% al 0.3%. Este estancamiento contrasta con la percepción de un cambio inminente, impulsado por tendencias como el auge de la salud y la preocupación por la figura.
La investigación de Vogue Business también desvela una profunda brecha entre la representación en las pasarelas y la disponibilidad de tallas en las tiendas. Un sondeo a casi 700 consumidores indica que casi la mitad siente presión por perder peso, y la dificultad para encontrar tallas en las tiendas es la principal fuente de esta presión, superando con creces la preocupación por lo que se ve en las pasarelas.
Abisola Omole, conocida como ‘Abi Marvel’, ha realizado una investigación independiente que confirma esta desconexión. A través de su serie “Plus-Size and Passing” en Instagram, evalúa la disponibilidad real de prendas en tiendas de lujo, descubriendo que, a menudo, las tallas más grandes se guardan o se agotan rápidamente. Su experiencia en Dior y Chanel, dos marcas de alta gama, revela que aunque se ofrecen tallas más grandes, estas no siempre están disponibles o son difíciles de encontrar.
La situación es particularmente frustrante para los consumidores, quienes se enfrentan a la presión de ser delgados, independientemente de su talla. Las marcas, a menudo, se limitan a presentar una imagen de inclusión con la inclusión de una o dos modelos grandes, sin ofrecer opciones reales para quienes necesitan tallas más grandes.
Vogue Business, a pesar de estos desafíos, se compromete a seguir mejorando sus datos y a presionar por un cambio en la industria. El estancamiento actual no es un final, sino un desafío: la verdadera inclusión en la moda exige más que una imagen; exige disponibilidad y representación real.
