El 'rompecorazones' del hockey: parodia musical arrasa en broadway con sexo, butts y mucho fanatismo
La escena del hockey canadiense ha encontrado un inesperado y explosivo reflejo en Broadway. La parodia musical de ‘Heated Rivalry’, basada en el controvertido libro de Rachel Reid, no solo está rompiendo récords de taquilla, sino que también está desatando una oleada de creatividad entre sus miles de seguidores.
Un éxito inesperado: de hbo a la escena off-broadway
El proyecto, que comenzó con la escritura de canciones antes de que siquiera se emitiera el sexto episodio de la serie de HBO, ha escalado a una velocidad vertiginosa. La venta anticipada de entradas para el musical, con un elenco aún sin anunciar, superó las expectativas, extendiendo la función hasta el Labor Day. Y es que los fans, conocidos por ‘reheatear’ la temporada –su término para re-ver los episodios– no se han quedado de brazos cruzados.

Susanas, los mitos que inspiran la parodia
El musical, narrado desde la perspectiva de Susan, una super-fan interpretada por Ryann Redmond, y sus dos amigas –también llamadas Susan–, evoca el fervor de estos seguidores, que han llegado a organizar raves temáticas y hasta a iniciar relaciones amorosas inspiradas en la serie. Un fenómeno, en definitiva, que MarcAurele, el autor de la obra, analiza con fascinación.

Un autor prolífico y obsesionado con la ironía
MarcAurele, conocido por su habilidad para crear parodias de gran éxito, como ‘MEG4N’ (parodia de la franquicia de terror Blumhouse) y ‘The Real Housewives of NYC: The Parody Musical’, revela su proceso creativo: listas, listas y más listas. “Tengo listas de slang de hockey, listas de poses sexuales, listas de eventos actuales… Google Docs enteros dedicados a esto,” explica con una sonrisa. Su enfoque, sin embargo, es serio: “Parodias son el único camino que me ha dado visibilidad. Intento aplicarle la misma exigencia que a cualquier obra original.”
Más allá del ‘shock value’: un análisis emocional
La comedia del musical surge de la yuxtaposición del formato tradicional de musical con la temática, a menudo, explícita de la serie. Pero no se trata solo de sexo y ‘butts’ (como los llaman los fans). ‘Shane Hollander, Slap That Stick!’ captura la pasión por el deporte y la inseguridad de Ilya, mientras que ‘Big Ass, Cold Heart’ explora su lado más vulnerable. La balada ‘This Fuck Was Different Than the Last Fuck’ recuerda a las baladas románticas de la época dorada de Hollywood. Incluso el tamaño de la casa de Shane es objeto de un tema musical: “I’ve got a cottage / It’s quite discreet / A humble cabin / Maybe 5,000 square feet.”
Un espectáculo de cinco actores y múltiples roles
El musical, con solo cinco actores en escena, exige una habilidad impresionante de cambio de vestuario y de interpretación. El director Alan Kliffer, amigo de MarcAurele desde hace años, ha incorporado elementos de improvisación, provenientes de su experiencia en The Second City y Asylum NYC, para dotar a la obra de una atmósfera desenfadada. “Quería que la obra tuviera un aire de ‘ragtag’,” comenta MarcAurele. “Y la audiencia lo aprecia.”
Un ‘love letter’ para los fans
‘Heated Rivalry’ es, en definitiva, una carta de amor para los fans, para la serie, para Rachel Reid y para toda la comunidad que ha abrazado este proyecto. “Lo que necesitamos ahora es alegría, comedia y conexión,” afirma Kliffer. “Y este musical nos ofrece eso, con una sinceridad innegable.” Obras similares, como ‘Titanique’, ‘Cats: The Jellicle Ball’ y ‘Schmigadoon!’, están cosechando éxitos en Broadway, reafirmando la popularidad de los musicales que apelan a la nostalgia y al humor inteligente. “Es una suerte que seamos parte de esta ola”, concluye MarcAurele. “Y que podamos compartir esta experiencia con todos los que aman este show.”
