Naomi scott: de las pantofias al estudio de grabación – la música que siempre llevaba dentro
La actriz Naomi Scott, conocida por su papel en ‘Aladdin’ y ‘Smile 2’, ha confesado una faceta que pocos conocían: su profunda vocación musical. Desde niña, cantaba en el coro de su iglesia en el east london y se sumergía en los vinilos de su padre, descubriendo a figuras como Janet Jackson y Kate Bush.
Un giro inesperado: de la escena a la grabación
Lo que comenzó como un hobby, una serie de audiciones por diversión, la llevó a una exitosa carrera cinematográfica. Sin embargo, un ‘quarter-life crisis’ la impulsó a regresar a sus raíces, a la escritura de canciones en su piano. ‘Sentía que era una chica en proceso, y eso se convirtió en mi mantra’, explica Scott desde Los Ángeles, donde actualmente está dando el pistoletazo de salida a su primera gira como solista.

Un álbum que habla por sí solo
El resultado de este regreso a la música es ‘F.I.G.’, un álbum que, según Scott, “habla por sí solo”. Con una mezcla ecléctica de R&B, pop alternativo, soul y funk, y guiada por influencias de figuras como Janet Jackson, Prince y Solange (con la colaboración de Dev Hynes), la artista ofrece una propuesta sonora audaz y sorprendentemente cohesionada. La canción ‘Cherry’, en particular, es un ejemplo de su visión: un vídeo DIY, filmado en un campo de fútbol, con Vivienne Westwood y una energía contagiosa.

Más que un éxito – una conexión genuina
Aunque el álbum no ha alcanzado un impacto masivo inmediato, su popularidad ha crecido de forma orgánica gracias a las redes sociales. Scott destaca que, como artista independiente, no ha apostado por una campaña de marketing exhaustiva, confiando en que la música hablaría por sí misma. ‘Es una sensación maravillosa’, comenta. ‘Ver a la gente conectando con tu trabajo de forma tan profunda, a través de su propia voz, es mucho más potente que cualquier estadística.’
El arte de la imperfección
El enfoque de Scott en la producción visual también refleja su filosofía. ‘No creo que el dinero iguale a la creatividad’, afirma. Las imágenes de las videoclips, en colaboración con Katharina Korbjuhn, capturan un aire de autenticidad y espontaneidad. Desde la escenografía improvisada en el campo de fútbol hasta las cambiantes prendas de vestuario, cada detalle refleja su espíritu único y su rechazo a las convenciones. ‘El título, “fall into grace”, se refiere a la búsqueda de la autoaceptación y, además, a la metáfora del árbol de la higuera, que representa múltiples futuros,’ explica Scott. ‘Espero que la carrera musical sea ese fruto.’
Un tour que revelará el proceso
En su gira, Scott se centrará en transmitir la esencia del álbum, sin artificios ni reinvenciones. “Quiero que la gente vea el proceso”, confiesa. El espectáculo contará con un mínimo de músicos, priorizando la conexión directa con el público. Además, se incluirán sorpresas visuales y una selección de canciones que demuestran su “impecable gusto”, como una versión de “Can You Stand the Rain” de New Edition y un mash-up con “Sweet Love” de Anita Baker. Y, por supuesto, no faltará un toque de Britishness, con referencias a ‘Bend It Like Beckham’ y un guardarropa ecléctico que incluye prendas de Talia Byre y diseños de Vivienne Westwood.
Conclusión: una voz que se define a sí misma
Naomi Scott ha demostrado que la vida a menudo nos sorprende con giros inesperados. Lo que comenzó como un capricho, una aventura teatral, se ha convertido en una profunda expresión artística. ‘Todavía soy esa chica’, concluye Scott con una sonrisa. ‘Todavía estoy probando cosas. Todavía estoy descubriendo.’
