Swift, una adicción a nueva york: restaurantes y secretos de celebridades

Taylor Swift, una y otra vez, vuelve a Nueva York. Desde la icónica ‘Welcome to New York’ hasta su posible boda en la ciudad que nunca duerme, la estrella pop ha convertido los restaurantes de Manhattan en su refugio personal y el de sus amigas. Vogue se sumerge en el universo gastronómico de la cantante, desvelando sus ubicaciones predilectas y los secretos que hay detrás de sus cenas de lujo.

Un paladar de estrella: los restaurantes favoritos de taylor swift

De orígenes mediterráneos a propuestas vanguardistas, Swift ha demostrado un gusto exquisito. Or’Esh, el nuevo local de The Corner Store, fue el último destino de la pareja, un viaje culinario a través de las delicias de Líbano, Egipto, Marruecos, Israel, Jordania y Siria. Pero la lista de enamorados no se detiene ahí: desde el clásico Via Carota hasta la exclusividad de Torrisi, cada restaurante cuenta su propia historia.

Destinos imperdibles para los amantes de la buena mesa

Destinos imperdibles para los amantes de la buena mesa

Torrisi, el hermano más informal de Carbone, ha sido testigo de cenas íntimas con Travis Kelce. Los platos estrella: spaghetti con lamb amatriciana y ravioli con prawns. San Vicente West Village, un club privado con vistas al Hudson, es el escenario perfecto para celebraciones y encuentros de alto nivel, con Leonardo DiCaprio como vecino de tabla. Y, por supuesto, Monkey Bar, un icono de la época de la posguerra, donde la famosa French dip se convierte en un imprescindible.

Más allá de las fotos de paparazzi

Más allá de las fotos de paparazzi

Pero no solo se trata de lugares lujosos. Lucali, la pizzería de Carroll Gardens, ha sido el escenario de celebraciones después de victorias deportivas, atrayendo a estrellas como Jay Z y Beyoncé. Y Paros, con sus sabores griegos, ofrece una escapada a las islas durante las frías noches de invierno.

La última visita de Swift y Kelce fue a Banzarbar, un bar de cócteles de lujo donde celebraron el cumpleaños de Swift con una lista de invitados de ensueño. El ambiente, impecable, y los cócteles, innovadores. El cierre de la nota, una afirmación contundente: Taylor Swift no solo es una estrella pop, sino también una experta en disfrutar de la vida, un placer que encuentra en cada plato y en cada rincón de Nueva York.